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Fuente: Ajahn Lee  - Frames of Reference
Traducido del tailandés al inglés por Thanissaro Bhikkhu
Access to Insight, 1 de febrero  2010

Libre distribución siempre que sea sin alterar el contenido, de forma gratuita y citando las fuentes.
dhammammagga.org 2010

Marcos de referencia

Ajahn Lee Dhammadharo

(Phra Suddhidhammaransi Gambhiramedhacariya)

 

III. La Mente

Usando la mente como marco de referencia, hay tres aspectos a tratar:

        A. La mente internamente.
        B. La mente externamente.
        C. La mente en sí misma.

"La mente internamente" se refiere a un estado exclusivamente en el corazón cuando este no está involucrado con preocupaciones externas de ningún tipo. "La mente externamente" se refiere a su interacción con preocupaciones externas tales como vistas, sonidos, etc. "La mente en sí misma" se refiere al acto de particularizar sobre algún aspecto de la mente según aparece, sea este interno o externo.

En relación a los modos de la mente internamente, hay tres -

        1. Raga-citta: un estado mental imbuido de deseo o pasión.
        2. Dosa-citta: una sensación de irritación interna y desagrado.
        3. Moha-citta: un estado de mente nublado, turbio o confuso, en el cual no se es capaz de considerar nada, resumiendo, engaño o ilusión.

La mente externamente se divide en las mismas tres características - estados de pasión, irritación y engaño - pero se les denomina "externamente" porque una vez que alguno de ellos surge, tiende a engancharse a una preocupación externa que sirve simplemente para agravar más adelante el estado original de pasión, irritación o engaño. La mente entonces no entiende claramente o correctamente sus objetos. Su conocimiento se dispersa en varias direcciones, lejos de la verdad: viendo belleza, por ejemplo, en cosas que no son bonitas, persistencia en cosas que son cambiantes, placer en cosas que son desagradables, entidad en cosas que son sin entidad.

"La mente en sí misma" se refiere al acto de seleccionar cualquier aspecto de la mente. Por ejemplo, a veces la pasión surge, a veces la ira, a veces el engaño o ilusión: Cualquier aspecto que pueda estar surgiendo en el presente, elígelo. Con tu estado de alerta firme en su sitio, permanece atento a ese aspecto de la mente, sin remitirte a ninguno de los otros objetos - y sin permitir de ninguna manera que alguna esperanza o deseo surja en ese momento mental concreto. Luego céntrate firmemente en investigar ese estado mental hasta que conozcas su realidad. La realidad de estos estados es que a veces, una vez que han surgido, estallan de repente y se expanden; a veces se desvanecen. Su naturaleza es surgir por un momento y luego disolverse sin nada sustancial o valioso. Cuando estás decido a examinar las cosas de esta forma - con tu atención, estado de alerta y poder de investigación focalizada firme en su sitio - entonces ninguna de estas corrupciones, aún cuando puedan estar apareciendo, tendrán la oportunidad de crecer y expandirse. Es como las cestas o vasijas usadas para cubrir las nuevas plantas de lechuga: Si nadie quita las cestas, las plantas nunca tendrán oportunidad de crecer, y simplemente se marchitarán y morirán. Así que tienes que mantener tu estado de alerta justo con el estado mental según surge. Mantén la atención manteniendo constantemente como referencia a su objeto, y usa tu poder de investigación focalizada para reducir a cenizas estas corrupciones y así mantenerlas lejos del corazón en todo momento.

Diciéndolo de otra forma, todos los estados mentales anteriores son como las semillas de lechuga o judías. La atención es como la cesta. El estado de alerta es la persona que esparce las semillas, mientras que el poder de investigación focalizada es el calor del sol que las quema.

Hasta ahora, hemos mencionado solo estados mentales malos. Sus opuestos son estados mentales buenos: viraga-citta - la mente libre del agarre de la pasión; adosa-citta - la mente libre de enfado e ira que pueden llevar a la pérdida y a la ruina; amoha-citta - la mente libre del engaño, de la intoxicación y los malentendidos. Estos son estados hábiles de la mente (kusala-citta), que forman la raíz de todo lo que es bueno. Cuando surgen, mantenlos y obsérvalos para que puedas llegar a conocer el nivel de tu mente.

Hay cuatro niveles de estados mentales buenos -

        1. Kamavacara-bhumi: nivel de la sensualidad.
        2. Rupavacara-bhumi: nivel de la forma.
        3. Arupavacara-bhumi: nivel de la no-forma.
        4. Lokuttara-bhumi: nivel trascendente.

1. Nivel de la sensualidad: Un estado mental surge y se conecta con un objeto hábil - cualquier vista, sonido, olor, sabor, sensación táctil o idea que puedan constituir la base para estados mentales hábiles. Cuando se encuentra con su objeto, se vuelve feliz, placentero y alegre. (Aquí nos estamos refiriendo solo a aquellos objetos sensoriales que son buenos para la mente.) Si te estuvieses refiriendo a los Cielos del Gozo Sensual como aparece dentro de nosotros mismos, la lista sería como sigue: Las vistas que pueden constituir la base para estados mentales hábiles son un nivel, los sonidos son otro, y lo mismo con los olores, sabores, sensaciones táctiles e ideas. Juntos forman los seis niveles del cielo en el nivel sensual.

2. Nivel de la forma: Un estado mental surge de pensar sobre (vitakka) un objeto físico que sirve como tema de meditación propio; y luego analizando (vicara) el objeto en sus variados aspectos, al mismo tiempo asegurándose de que la mente no se escapa del objeto (ekaggatarammana). Cuando la mente y su objeto son uno de esta manera, el objeto se vuelve ligero. La mente no tiene complicaciones y puede relajar su  sensación de preocupación. El rapto (piti) y el placer (sukha) surgen como resultado. Cuando estos cinco factores aparecen en la mente, esta ha entrado en el primer nivel de jhana - la etapa inicial en el nivel de la forma.

3. Nivel de sin-forma. La mente deja ir su objeto físico en el nivel de la forma, pero está todavía adherida a una noción mental muy sutil - el jhana del espacio ilimitado, por ejemplo, en el cual estás centrado en una sensación de vacío y atención sin objeto físico o imagen pasando por tu campo de atención, por lo que eres incapaz de conocer su extensión completa. Lo que de hecho ha sucedido es que te has enroscado sobre ti mismo y estás escondido dentro. Esto no es la clase de "entrar al conocimiento" que llega de terminar tu trabajo. Es el "entrar al conocimiento" que viene de querer escapar. Has visto las faltas de lo que surge en tu exterior, pero no has visto que realmente descansan enterradas dentro de ti - así que te has escondido en el interior limitando el campo de tu atención.

Algunas personas, cuando llegan a este punto, creen que han eliminado las corrupciones, porque confunden el vacío con el nibbana. En realidad, solo es la primera etapa en el nivel sin-forma, así que todavía está en el nivel mundano.

Si quieres saber en serio si tu mente está en el nivel mundano o el trascendente, obsérvala cuando diriges tu atención hacia adentro y haces que se aquiete - cuando sientes una sensación de paz y comodidad que parece no tener corrupciones adulterándola de ninguna forma. Deja ir ese estado mental, para ver como se comporta por sí mismo. Si las corrupciones pueden reaparecer, estás todavía en el nivel mundano. A veces ese estado mental permanece inalterado por el poder de tu propio esfuerzo, pero después de un tiempo llegas a no estar seguro de tu conocimiento. Tu mente tiene que seguir manoseándolo, i.e., haciendo un comentario sobre ello según va sucediendo. Cuando es este el caso, no vayas por ahí creyendo que tu conocimiento es de algún modo auténtico.

Hay muchas clases de conocimiento: El intelecto conoce, el corazón conoce, la mente conoce, la conciencia conoce, el discernimiento conoce, el estado de alerta conoce, la atención conoce, la no-atención conoce. Todos estos modos están basados en el conocimiento; se diferencian simplemente en cómo ellos conocen. Si no eres capaz de distinguir claramente entre los diferentes modos de conocer, conocer puede volverse confuso - y de esta manera puede que tomes el conocimiento erróneo como si fuese el conocimiento correcto, o la no-atención como siendo atención, o el conocimiento con apego a las suposiciones (sammuti) como estar liberado de las suposiciones (vimutti). Así que deberías experimentar y examinar las cosas cuidadosamente desde todos los ángulos para que puedas llegar a ver por ti mismo que clase de conocimiento es genuino, y cual es falso. El conocimiento falso, simplemente conoce, pero no puede dejar ir. El conocimiento genuino, cuando se ocupa de conocer cualquier cosa, es seguro que deja ir.

Los tres niveles de la mente discutidos hasta ahora están en el nivel mundano.

4. El nivel trascendente: Este comienza con el camino y el fruto de entrar en la corriente hacia nibbana. Aquellos que alcanzan este nivel han comenzado siguiendo el entrenamiento triple de virtud, concentración y discernimiento en el nivel mundano, pero luego han continuado hasta conseguir su primer comprensión intuitiva verdadera en relación a las cuatro Verdades Nobles, permitiéndoles liberarse de las tres primeras cadenas (sanyojana). Sus mentes están de esta forma liberadas en la corriente hacia nibbana. Las tres cadenas son -

        a. Auto-identificación (sakkaya-ditthi): El punto de vista que nos lleva a creer que el cuerpo es nuestro o nosotros.
        
        b. Duda (vicikiccha): La incertidumbre que nos lleva a no estar seguros de lo bueno en lo que creemos - i.e., de cuanto de verdad hay con respecto al Buddha, Dhammma y Sangha.

        c. Apego a los preceptos y las prácticas (silabbata-paramasa): sobrestimar lo bien que practicamos; estar apegado a estas formas de bondad que son meramente externas - por ejemplo, observar los preceptos o prácticas adhiriéndose simplemente en el nivel de las acciones corporales o el habla. Ejemplos de esta actitud abarcan cosas como desarrollar virtud adhiriéndose solo a los preceptos; practicar concentración sentándose simplemente como un poste; no siendo capaz de liberarte de estas acciones, siempre aferrándote a la bondad que viene de ellas, feliz cuando tienes oportunidad de hacerlas de una forma en particular, y alterado cuando no; pensando, por ejemplo, que la virtud es algo que consigues de los monjes cuando te dan los preceptos; que los ocho preceptos son para ser observados solo en ciertos días y noches, meses y años; que ganas o pierdes mérito simplemente como resultado de acciones externas asociadas a tus creencias habituales. Ninguna de estas actitudes alcanza la esencia de la virtud. No van más allá del simple aferramiento a las creencias, costumbres y conveniencias; aferrarse ávidamente a estas formas de bondad, siempre sobreestimándolas, siendo incapaz de dejarlas ir. Esto es llamado "apego a los preceptos y las prácticas."
        

Este tipo de actitudes son un obstáculo para lo que es verdaderamente bueno. Toma, por ejemplo, la creencia por tanto tiempo sostenida de que la bondad significa practicar caridad, virtud y meditación en los días de descanso: los que alcanzan la corriente han dejado ir completamente este tipo de creencias. Sus corazones no están más atrapados por las creencias y las costumbres. Sus virtudes nunca más tienen preceptos. En otras palabras, han alcanzado la esencia de la virtud. Su virtud está libre de los límites del tiempo. En esto se diferencian de la gente común y corriente. La gente corriente tiene que poner la bondad en manos de  criterios externos - y luego se aferran a esa creencia, manteniendo que cualquiera que no siga esa costumbre no puede ser virtuoso. Al final, este tipo de gente pasa un mal rato buscando la oportunidad para hacer el bien. Así que podemos decir que ellos no conocen el verdadero criterio para la bondad. Para los que alcanzan la corriente, todas las cualidades de virtud han entrado y llenado sus corazones. Son capaces de liberarse de los valores convencionales del mundo que dicen que esto o aquello es bueno. Lo que es realmente bueno ellos lo han visto aparecer en sus corazones. Lo bueno está justo aquí. Lo malo está justo aquí. Ninguno de los dos depende de acciones externas. Esto está en consonancia con el proverbio del Buddha,

 mano-pubbangama dhamma
 mano-settha mano-maya

    Todas las cosas están precedidas por el corazón,
    destacadas por el corazón,
    logradas a través del corazón.
        
Esto es lo que significa "el que alcanza la corriente."

Los que alcanzan la corriente son como gente que ha remado con su bote por la corriente principal del rio Chao Phraya, y por lo tanto están destinadas a flotar río abajo hacia la desembocadura en el mar de amata - lo imperecedero - nibbana. Hay tres formas en las que pueden alcanzar el mar:

        1.    El nivel más bajo de “el que alcanza la corriente” es como el barquero que se recuesta con su mano simplemente posada en el timón. Este nivel de “el que alcanza la corriente” alcanza el objetivo lentamente.
        
        2.    El segundo nivel es como un barquero que tiene su pie en el timón, sus manos en los remos, y va remando.
        
        3.    El tercer nivel: El bote está equipado con un motor y el barquero lleva el timón, por lo que alcanza el objetivo en prácticamente nada de tiempo.
        
Esto - alcanzar la corriente del nibbana - es la etapa inicial del nivel trascendente. Si fueses a simplificar las tres Cadenas, podrías hacerlo como sigue: Estar apegado al cuerpo como siendo uno mismo es la auto-identificación. Estar apegado a las acciones del cuerpo es apego a los preceptos y las prácticas. No saber como separar la mente del cuerpo o de las propias acciones hace que uno no sea capaz de ver claramente y conocer verdaderamente: Esto lleva a la incertidumbre y a la duda.

Estas son solo mis opiniones sobre el tema, así que tú que lees esto deberías considerar las cosas por ti mismo detenidamente.

Esto pone fin a la discusión de los estado de mente hábiles trascendentes y mundanos.          

Cuando conoces las características de los distintos estados mentales, deberías usar las tres cualidades mencionadas anteriormente como tus herramientas: Mantén tu atención, estado de alerta y poder de investigación focalizada firmemente puestos en la mente. Para poder conseguir conocimiento, tienes que usar el poder de investigación focalizada, el cual es una característica del discernimiento, para saber como surgen y cesan los estados mentales: saliendo, tomando una posición, y luego volviendo a la quietud. Debes mantener tu atención fijada en investigar estas cosas constantemente para poder conocer la aparición y cese de los estados mentales - y llegarás a conocer la naturaleza de la mente que no surge y no cesa.   

Conocer el surgimiento y el cese de los estados mentales del pasado es un nivel de habilidad cognitiva (vijja), y merece ser llamado "conocimiento de los nacimientos anteriores." Conocer los estados de la mente mientras van cambiando en el presente merece ser llamado "conocimiento de la muerte y el renacimiento." Conocer como separar los estados mentales de sus objetos, conociendo la naturaleza primaria de la mente, conociendo la corriente o fuerza de la mente que fluye hacia su objeto; separando los objetos, la corriente de la mente que fluye, y la naturaleza primaria de la mente: Ser capaz de conocer de esta forma merece ser llamado "conocimiento del fin de los afluentes mentales." Los objetos o preocupaciones de la mente son los afluentes de la sensualidad. La corriente que fluye es el afluente del estado de llegar a ser. No conocer la naturaleza primaria de la mente es el afluente de la falta de atención.

Si fuésemos a expresar esto en términos de las cuatro Verdades Nobles, tendríamos que hacerlo de la siguiente forma: Los objetos o preocupaciones de la mente son la verdad del estrés (dukkha-sacca). La corriente de la mente que fluye hacia y se aficiona a sus objetos es la verdad de la causa del estrés (samudaya-sacca). El estado mental que profundiza para ver claramente la verdad de todos los objetos, la corriente de la mente, y la naturaleza primaria de la mente, se llama el momento mental que constituye el Camino (magga-citta). El dejar ir los objetos, la corriente mental, y la naturaleza primaria de la mente, sin ninguna sensación de apego, es la verdad de la disolución del estrés (nirodha-sacca).

Cuando las tres características que asisten a la mente - estado de alerta, atención e investigación focalizada - son vigorosas y fuertes, el estado de alerta se vuelve la atención liberadora (vijja-vimutti), la atención se vuelve entendimiento intuitivo (ñana), y la investigación focalizada se vuelve el conocimiento intuitivo liberador (vipassana-ñana), el discernimiento que puede permanecer fijado en el conocer la verdad del estrés sin permitir surgir ninguna sensación de placer o desagrado hacia su objeto. El entendimiento intuitivo sondea la causa del estrés, y la atención liberadora conoce el corazón claramente en todo momento. Cuando puedes conocer de esta manera, puedes decir que conoces correctamente.

Aquí me gustaría volver atrás y discutir el tema de la mente un poco más detalladamente. La palabra "mente" cubre tres aspectos:

        (1)    La naturaleza primaria de la mente.
        (2)    Los estados mentales.
        (3)    Los estado mentales en interacción con sus objetos.
        
Todos estos aspectos, agrupados, constituyen la mente. Si no conoces la mente de este modo, no puedes decir que realmente la conoces. Todo lo que puedes hacer es decir que la mente surge y luego se desvanece; la mente es buena; la mente es mala; la mente se aniquila, la mente no se aniquila; la mente es dhamma, la mente no es dhamma; la mente logra liberarse, la mente no logra liberarse; la mente es nibbana, la mente no es nibbana; la mente es consciencia sensorial, la mente no es consciencia sensorial; la mente es el corazón; la mente no es el corazón...  

Como el Buddha enseñó, solo hay dos caminos de práctica - el cuerpo, el habla, y el corazón; y el cuerpo, el habla, y la mente - y al final ambos caminos llegan al mismo punto: Su verdadero objetivo es la liberación. Así que si quieres conocer la verdad en relación con alguno de los temas citados anteriormente, tienes que seguir el camino y alcanzar la verdad por ti mismo. De lo contrario, tendrás que pelear indefinidamente. Estos temas - para la gente que no ha practicado todo el camino hasta la intuición clara - han sido llamados por gente de sabiduría sedamocana-katha: temas que solo pueden hacerte romper a sudar.

Así que me gustaría dar una pequeña explicación: La naturaleza primaria de la mente es una naturaleza que solamente conoce. La corriente que piensa y fluye del conocimiento hacia los distintos objetos es un estado mental. Cuando esta corriente se conecta con sus objetos y se encapricha con ellos, se vuelve una corrupción, oscureciendo la mente: Este es un estado mental en interacción. Los estados mentales, por si mismos y en interacción, ya sean buenos o malos, tienen que surgir, desintegrarse, disolverse por su propia naturaleza. La fuente de ambos tipos de estados mentales es la naturaleza primaria de la mente, que ni surge ni se desintegra. Es un fenómeno fijo (thiti-dhamma), siempre en su sitio. Por naturaleza primaria de la mente - que se denomina "pabhassara", o radiante - quiero decir el estado ordinario, elemental, de conocimiento en el presente. Pero quienquiera que no sea capaz de adentrarse para conocerlo, no puede obtener nada bueno de ello, como el proverbial mono con el diamante.

Así que el nombre dado por el Buddha a esta situación es realmente apropiada: avijja - conocimiento oscuro, conocimiento falso. Esto está en concordancia con los términos "pubbante aññanam" - no conociendo el comienzo, i.e., la naturaleza primaria de la mente; "parante aññanam" - no conociendo el final, i.e., los estados mentales en interacción con sus objetos; "majjhantika aññanam" - no conociendo el medio, i.e., la corriente que fluye desde la naturaleza primaria del conocimiento. Cuando es este el caso, la mente se vuelve sankhara: un cuentista, un mago, fabricando prolíficamente en miríadas de formas.

Esto pone fin a la discusión de la mente como un marco de referencia.

 

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