¿Cuál es la Verdad Noble del Camino
que lleva al Cese del Sufrimiento? Es el Noble Sendero Óctuple, esto
es: Entendimiento Correcto, Intención Correcta, Palabra Correcta,
Acción Correcta, Modo de Vida Correcto, Esfuerzo Correcto, Atención
Correcta y Concentración Correcta.
Existe la Verdad Noble del
camino que lleva al Cese del Sufrimiento: esta fue la visión, el
entendimiento intuitivo, la sabiduría, el conocimiento y la luz que
surgió en mí sobre cosas no escuchadas antes...
Esta Verdad Noble debe ser comprendida mediante el cultivo del Camino...
Esta
Verdad Noble ha sido comprendida mediante el cultivo del Camino: esta
fue la visión, el entendimiento intuitivo, la sabiduría, el
conocimiento y la luz que surgió en mí sobre cosas no escuchadas antes.
[Samyutta Nikaya LVI, 11]
La
Cuarta Verdad Noble, como las tres primeras, tiene tres aspectos. El
primero es: ‘Existe el Sendero Óctuple, el atthangika magga, el camino
para salir del sufrimiento’. También se le llama ariya magga, el Ariyan
o Sendero Noble. El segundo aspecto es: ‘Este camino debe ser
desarrollado.’ El entendimiento final para arahant es: ‘Este camino ha
sido completamente desarrollado.’
El Sendero Óctuple se
presenta en secuencia: comenzando con Entendimiento Correcto (o
perfecto), samma-ditthi, y le sigue Intención o Aspiración Correcta (o
perfecta), samma-sankappa; estos dos primeros componentes del camino se
agrupan como Sabiduría (pañña). El compromiso Moral (sila) fluye de
pañña; esto cubre el Habla Correcta, la Acción Correcta y el Modo de
Vida Correcto – también denominados habla perfecta, acción perfecta y
modo de vida perfecto, samma-vaca, samma-kammanta y samma-ajiva.
Luego
tenemos Esfuerzo Correcto, Atención Correcta y Concentración Correcta,
samma-vayama, samma-sati y samma-samadhi, que fluyen de forma natural
de sila. Estos tres últimos proporcionan equilibrio emocional. Tratan
del corazón – el corazón que está liberado de las opiniones sobre uno
mismo y del egoísmo. Con Esfuerzo Correcto, Atención Correcta y
Concentración Correcta, el corazón es puro, libre de manchas y
corrupciones. Cuando el corazón es puro, la mente está tranquila. La
Sabiduría (pañña) o Entendimiento Correcto y Aspiración Correcta, viene
de un corazón puro. Esto nos lleva a donde empezamos.
Estos son entonces los elementos del Sendero Óctuple, agrupados en tres secciones:
1. Sabiduría (pañña):
Entendimiento Correcto (samma-ditthi), Aspiración Correcta
(samma-sankappa)
2.
Moralidad (sila): Habla Correcto (samma-vaca), Acción Correcta
(samma-kammanta), Modo de Vida Correcto (samma-ajiva)
3.
Concentración (samadhi): Esfuerzo Correcto (samma-vayama), Atención
Correcta (samma-sati), Concentración Correcta (samma-samadhi).
El
hecho de que los listemos en orden no significa que sucedan en forma
lineal, en secuencia – surgen juntos. Podemos hablar del Sendero
Óctuple y decir ‘Primero tienes Entendimiento Correcto, luego tienes
Aspiración Correcta, luego…’ Pero de hecho, presentado de esta forma,
simplemente nos enseña a reflexionar sobre la importancia de
responsabilizarse por lo que decimos y hacemos en nuestras vidas.
El
primer elemento del Sendero Óctuple es el Entendimiento Correcto que
surge por medio de las comprensiones intuitivas sobre las tres primeras
Verdades Nobles. Si tienes estos entendimientos, entonces hay
entendimiento perfecto del Dhamma – el entendimiento de que: ‘Todo lo
que está sujeto al surgir está sujeto al cesar.’ Es tan simple como
eso. No tienes que pasar mucho tiempo leyendo ‘Todo lo que está sujeto
al surgir está sujeto al cesar’ para entender las palabras, pero lleva
bastante tiempo para la mayoría de nosotros conocer realmente lo que
significan las palabras de forma profunda en vez de solo a través del
entendimiento cerebral.
Usando inglés coloquial moderno, la
comprensión intuitiva es en realidad conocimiento visceral – no es solo
de ideas. Ya no es más, ‘Creo que sé’, o ‘Oh sí, eso parece una cosa
sensata y razonable. Estoy de acuerdo con eso. Me gusta esa idea.’ Esa
clase de conocimiento todavía es del cerebro mientras que el
conocimiento intuitivo es profundo. Es conocer realmente y la duda ya
no es un problema.
Este entendimiento profundo viene de los
anteriores nueve conocimientos intuitivos. Así que hay una secuencia
que lleva al Entendimiento Correcto de las cosas como son, es decir:
‘Todo lo que está sujeto al surgir está sujeto al cesar y no tiene
entidad fija.’ Con Entendimiento Correcto, has dejado la ilusión del un
yo que está conectado con estados mortales. Todavía hay cuerpo, todavía
hay sensaciones y pensamientos, pero son simplemente lo que son – ya no
hay más la creencia de que tú eres tu cuerpo o tus sensaciones o tus
pensamientos. El énfasis está en ‘Las cosas son lo que son.’ No estamos
intentando decir que las cosas no son nada en absoluto o que no son lo
que son. Ellas son exactamente lo que son y nada más. Pero cuando somos
ignorantes, cuando no hemos entendido estas verdades, tendemos a pensar
que las cosas son más de lo que son. Creemos toda clase de cosas y
creamos toda clase de problemas alrededor de las circunstancias que
experimentamos.
Gran parte de la angustia y la desesperación de
los humanos viene del añadido extra que nace de la ignorancia en cada
momento. Es triste darse cuenta como la miseria, la angustia y la
desesperación de la humanidad está basada en el engaño; la
desesperación está vacía y no tiene sentido. Cuando ves esto comienzas
a sentir compasión infinita por todos los seres. ¿Cómo puedes odiar a
alguien o guardar rencor o condenar a alguien que está atrapado en esta
atadura de la ignorancia? Todo el mundo está influenciado a hacer las
cosas que hace por sus puntos de vista equivocados sobre las cosas.
Mientras
meditamos, experimentamos algo de tranquilidad, un grado de calma en el
que la mente ha ido más despacio. Cuando miramos algo como una flor con
una mente calmada, lo estamos mirando tal como es. Cuando no hay
aferramiento – nada que ganar o de lo que deshacerse – entonces si lo
que vemos, oímos o experimentamos a través de los sentidos es bonito,
es realmente bonito. No estamos criticándolo, comparándolo, intentando
poseerlo o adueñarnos de ello; encontramos deleite y alegría en la
belleza que nos rodea porque no hay necesidad de hacer algo de ello. Es
exactamente lo que es.
La belleza nos trae a la memoria la
pureza, la verdad y la belleza última. No deberíamos verla como un
reclamo que nos engañe: ‘Estas flores están aquí solo para atraerme
para que sea engañado por ellas’ – ¡Esta es la actitud del gruñón
meditador antiguo! Cuando miramos a un miembro del sexo opuesto con un
corazón puro, apreciamos la belleza sin el deseo de algún tipo de
contacto o posesión. Podemos deleitarnos en la belleza de la otra
gente, ambos hombres y mujeres, cuando no hay intereses egoístas o
deseo. Hay honestidad; las cosas son tal como son. Esto es lo que
llamamos liberación, o vimutti en Pali. Estamos liberados de esas
ataduras que distorsionan y corrompen la belleza que nos rodea, como
los cuerpos que tenemos. Sin embargo, nuestras mentes pueden llegar a
estar tan corruptas y negativas, deprimidas y obsesionadas con las
cosas, que ya no las vemos tal como son. Si no tenemos Entendimiento
Correcto, vemos todo a través de filtros y velos cada vez más densos.
El
Entendimiento Correcto se desarrolla por medio de la reflexión, usando
las enseñanzas del Buddha. El Sutta Dhammacakkappavattana es una
enseñanza muy interesante para contemplarla y usarla como referencia
para la reflexión. También podemos usar otros suttas del Tipitaka, como
los que tratan sobre paticcasamuppada (el origen dependiente). Esta es
una enseñanza fascinante sobre la que reflexionar. Si puedes contemplar
tales enseñanzas, puedes ver muy claramente la diferencia entre cómo
son las cosas como Dhamma y el punto donde tendemos a crear engaño
apartándonos de cómo son las cosas. Por esto es por lo que necesitamos
establecer una atención consciente completa sobre las cosas tal y como
son. Si hay conocimiento de las Cuatro Verdades Nobles, entonces hay
Dhamma.
Con Entendimiento Correcto, todo se ve como Dhamma;
por ejemplo: Estamos aquí sentados… Esto es Dhamma. No pensamos en este
cuerpo y mente como una personalidad con todos sus puntos de vista y
opiniones y todos los pensamientos condicionados y reacciones que hemos
adquirido debido a la ignorancia. Reflexionamos sobre este momento
actual como: ‘Esto es tal como es. Esto es Dhamma.’ Traemos a la mente
el conocimiento de que esta formación física es simplemente Dhamma. No
es el yo; no es personal.
Además, vemos la sensibilidad de esta
formación física como Dhamma en lugar de tomarla como
algo personal:
‘Soy sensible,’ o ‘No soy sensible;’ ‘No
estás siendo sensible hacia
mí. ¿Quién es el más sensible?...
‘¿Por qué sentimos dolor? ¿Por qué
Dios creó el dolor; por qué no creó solo el
placer? ¿Por qué hay tanta
miseria y sufrimiento en el mundo? No es justo. La gente muere y
tenemos que separarnos de la gente que amamos; la angustia es
terrible.’
No hay Dhamma en eso, ¿verdad? Es todo la imagen
propia: ‘Pobre de mí. No me gusta esto, no quiero que sea de esta
manera. Quiero seguridad, felicidad, placer y lo mejor de todas las
cosas. No es justo que mis padres no fuesen arahants cuando vine a este
mundo. No es justo que nunca hayan elegido arahants para ser Primer
Ministro del Reino Unido. ¡Si todo fuese justo, habrían elegido
arahants para ser Primer Ministro!’
Estoy intentando llevar este
sentido de ‘no está bien, no es justo’ al absurdo para señalar como
esperamos que Dios lo cree todo por nosotros y nos haga felices y
seguros. Eso es a menudo lo que la gente piensa incluso si no lo dice.
Pero cuando reflexionamos, vemos ‘Esta es la manera en la que son las
cosas. El dolor es así, y así es como es el placer. La consciencia es
así.’ Sentimos. Respiramos. Podemos aspirar.
Cuando
reflexionamos, contemplamos nuestra propia humanidad tal y como es. No
nos la tomamos nunca más en el plano personal o culpamos a alguien
porque las cosas no son exactamente como nos gustan o queremos que
sean. Es tal cual es y somos tal y como somos. Podrías preguntar por
qué no podemos todos ser exactamente lo mismo – con la misma ira, la
misma codicia y la misma ignorancia; sin todas las variaciones y
permutaciones. Sin embargo, incluso aunque puedas trazar la experiencia
humana con cosas básicas, cada uno de nosotros tiene su propio kamma
del que ocuparse – nuestras propias obsesiones y tendencias, que son
siempre diferentes en calidad y cantidad a las de otra persona.
¿Por
qué no podemos ser todos exactamente iguales, tener exactamente lo
mismo de todo y tener el mismo aspecto – un ser andrógino? En un mundo
como ese, nada sería justo, ninguna diferencia estaría permitida, todo
sería absolutamente perfecto y no habría posibilidad de diferencia.
Pero al reconocer el Dhamma, vemos que, dentro del reino condicionado,
no hay dos cosas idénticas. Todas son bastante diferentes,
infinitamente variables y cambiantes, y cuanto más intentamos hacer que
las condiciones se adapten a nuestras ideas, mas frustrados llegamos a
estar. Intentamos crearnos unos a otros y crear una sociedad que encaje
en las ideas que tenemos de cómo deberían ser las cosas, pero siempre
acabamos sintiéndonos frustrados. Por la reflexión, nos damos cuenta:
‘Así es como son las cosas,’ así es como tienen que ser las cosas –
solo pueden ser de esta manera.
Ahora, que esto no es una
reflexión fatalista o negativa. No es una actitud del tipo: ‘Así es
como es y no hay nada que puedas hacer por ello.’ Es una respuesta muy
positiva de aceptar el flujo de la vida por lo que es. Incluso si no es
lo que queremos, podemos aceptarlo y aprender de ello.
Somos
conscientes, seres inteligentes con memoria retentiva. Tenemos el
lenguaje. En los últimos miles de años, hemos desarrollado la razón, la
lógica y la inteligencia discriminativa. Lo que debemos hacer es
averiguar cómo usar estas capacidades como herramientas para la
comprensión del Dhamma más que como adquisiciones personales o
problemas personales. La gente que desarrolla su inteligencia
discriminativa a menudo esta acaba volviéndose contra ellos mismos; se
vuelven muy autocríticos e incluso comienzan a odiarse a sí mismos.
Esto es porque nuestras facultades discriminativas tienden a centrarse
en lo que está mal de cada cosa. Esto es de lo que trata la
discriminación: ver como esto es diferente de aquello. Cuando te
haces esto a ti mismo, ¿Con qué te quedas? Solo con una lista completa
de defectos y faltas que te hacen sonar absolutamente desesperado.
Cuando
estamos desarrollando el Entendimiento Correcto, usamos nuestra
inteligencia para reflexionar y contemplar las cosas. También usamos
nuestra atención y sabiduría juntas. Así que estamos usando nuestra
habilidad de discriminar con sabiduría (vijja) en vez de con ignorancia
(avijja). Esta enseñanza sobre las Cuatro Verdades Nobles es para
ayudarte a usar tu inteligencia – tu habilidad para contemplar,
reflexionar y pensar – de forma sabia en lugar de hacerlo de forma
autodestructiva, codiciosa u odiosa.
El
segundo elemento en el Camino Óctuple es samma-sankappa. A veces esto
se traduce como ‘Correcto Pensamiento’, pensar de forma correcta. Sin
embargo, en realidad tiene más de cualidad dinámica – como ‘intención’,
‘actitud’ o ‘aspiración’. Me gusta usar ‘aspiración’ que es de
alguna manera muy significativa en este Sendero Óctuple – porque sí
aspiramos.
Es importante ver que esa aspiración no es deseo. La
palabra Pali ‘tanha’ significa deseo que surge de la ignorancia,
mientras que ‘sankappa’ significa aspiración que no viene de la
ignorancia. La aspiración puede parecernos como una especie de deseo
porque en inglés usamos la palabra ‘deseo’ para todo lo que tenga esa
naturaleza – tanto aspirar como querer. Puedes pensar que la aspiración
es una especie de tanha, queriendo convertirse en iluminado (bhava
tanha) – pero samma-sankappa viene del Entendimiento Correcto, viendo
claramente. No es el querer convertirse en algo; no es el deseo de
convertirse en una persona iluminada. Con el Entendimiento Correcto,
toda esa ilusión y forma de pensar ya no tiene sentido.
La
aspiración es un sentimiento, una intención, una actitud o movimiento
dentro de nosotros. Nuestro espíritu se eleva, no se hunde – ¡no es
desesperación! Cuando hay Entendimiento Correcto, aspiramos a la
verdad, a la belleza y a la bondad. Samma-ditthi y samma-sankappa,
Correcto Entendimiento y Correcta Aspiración son llamados pañña o
sabiduría y constituyen la primera de las tres secciones en el Sendero
Óctuple.
Podemos contemplar: ¿Por qué es que todavía nos
sentimos descontentos, incluso cuando tenemos lo mejor de todas las
cosas? No somos completamente felices incluso si tenemos una bonita
casa, un coche, el matrimonio perfecto, niños encantadores y brillantes
y todo lo demás – ¡y por supuesto que no estamos contentos cuando no
tenemos todas estas cosas!... Si no las tenemos, podemos pensar, ‘Bien,
si tuviese lo mejor, estaría contento.’ Pero no lo estaríamos. La
tierra no es el sitio para nuestra satisfacción; no se supone que lo
sea. Cuando nos damos cuenta de eso, ya no esperamos satisfacción del
planeta tierra; no creamos esa demanda.
Hasta que nos damos
cuenta de que este planeta no puede satisfacer todos nuestros deseos,
seguimos preguntándonos, ‘¿Por qué no me puedes satisfacer, Madre
Tierra?’ Somos como niños pequeños que se amamantan de su madre,
intentando constantemente conseguir lo máximo de ella y queriendo que
ella siempre les nutra y les alimente y les haga sentirse contentos.
Si
estuviésemos contentos, no nos haríamos preguntas sobre las cosas. Pero
de hecho reconocemos que hay algo más que solo el suelo bajo nuestros
pies; hay algo encima de nosotros que no podemos entender por completo.
Tenemos la habilidad de preguntarnos y reflexionar sobre la vida,
contemplar su significado. Si quieres conocer el significado de tu
vida, no puedes contentarte solo con la riqueza material, el confort y
la seguridad.
Así que aspiramos a conocer la verdad. Puedes
pensar que esto es un tipo de deseo presuntuoso o aspiración, ‘¿Quién
me creo que soy? Pobre de mí intentando conocer la verdad sobre todas
las cosas.’ Pero hay esa aspiración. ¿Por qué la tenemos si no es
posible? Considera el concepto de realidad última. Una verdad absoluta
o última es un concepto muy delicado; la idea de Dios, lo Imperecedero
de lo inmortal, es de hecho un pensamiento muy refinado. Aspiramos a
conocer la realidad última. Nuestro lado animal no aspira; no sabe nada
sobre este tipo de aspiraciones. Pero hay en cada uno de nosotros una
inteligencia intuitiva que quiere saber; siempre está con nosotros pero
tendemos a no darnos cuenta; de hecho no la entendemos. Tendemos a
descartarla o desconfiar de ella – especialmente los materialistas
modernos. Ellos piensan que es solo una fantasía y no es real.
En
mi caso, fui realmente feliz cuando me di cuenta de que el planeta no
era mi verdadero hogar. Siempre lo había sospechado. Puedo recordar
incluso cuando era un niño pensando, ‘en realidad no pertenezco a
aquí.’ Nunca sentí en particular que el planeta Tierra era donde yo
pertenecía realmente – incluso antes de que fuese monje, nunca sentí
que encajaba en la sociedad. Para algunas personas, eso podría ser solo
un problema neurótico, pero quizás podría ser también un tipo de
intuición que los niños suelen tener. Cuando eres inocente, tu mente es
muy intuitiva. La mente de un niño está intuitivamente más en contacto
con las fuerzas misteriosas que lo que lo están las mentes de la
mayoría de los adultos. Al crecer llegamos a estar condicionados a
pensar en formas muy determinadas y a tener ideas fijas sobre lo que es
real y lo que no. Al desarrollar nuestros egos, la sociedad dicta lo
que es real y lo que no, lo que está bien y lo que está mal, y
comenzamos a interpretar el mundo a través de estas percepciones fijas.
Una de las cosas que encontramos encantadoras en los niños es que
todavía no hacen eso; ellos todavía ven el mundo con la mente intuitiva
que todavía no está condicionada.
La meditación es una
forma de descondicionar la mente que nos ayuda a dejar ir todos los
puntos de vista conservadores e ideas fijas que tenemos. Normalmente,
lo que es real es descartado mientras que a lo que no es real le damos
toda nuestra atención. Esto es lo que es la ignorancia (avijja).
La
contemplación de nuestra aspiración humana nos conecta con algo más
grande que solo el reino animal o el planeta tierra. Para mí esa
conexión parece más verdadera que la idea de que esto es todo lo que
hay; que una vez que morimos nuestros cuerpos se pudren y no hay
nada más que eso. Cuando ponderamos y nos preguntamos sobre este
universo en el que estamos viviendo, vemos que nos resulta muy vasto,
misterioso e incomprensible. Sin embargo, cuando confiamos más en
nuestra mente intuitiva, podemos ser receptivos a cosas que podíamos
haber olvidado o a las que nunca nos habíamos abierto antes – nos
abrimos cuando dejamos ir las reacciones condicionadas, fijas.
Podemos
tener la idea fija de ser una personalidad, de ser un hombre o una
mujer, ser una persona Inglesa o una Americana. Estas cosas pueden ser
muy reales para nosotros y podemos llegar a alterarnos y enfadarnos por
ellas. Incluso estamos deseando matarnos unos a otros debido a estos
puntos de vista condicionados que mantenemos y en los que creemos, y
que nunca cuestionamos. Sin Correcta Aspiración y Correcto
Entendimiento, sin pañña, nunca vemos la verdadera naturaleza de estos
puntos de vista.
Palabra Correcta, Acción Correcta, Modo de Vida Correcto
Sila,
el aspecto moral del Sendero Óctuple, está compuesta por la Palabra
Correcta, la Acción Correcta y el Modo de Vida Correcto; esto significa
responsabilizarse por nuestras palabras y tener cuidado con lo que
hacemos con nuestros cuerpos. Cuando estoy atento y alerta, hablo de
forma apropiada al tiempo y al lugar; así mismo actúo o trabajo de
acuerdo al tiempo y al lugar.
Empezamos a darnos cuenta de que
tenemos que tener cuidado con lo que hacemos y decimos; de lo contrario
nos hacemos daño constantemente. Si haces o dices cosas desconsideradas
o crueles siempre hay un resultado inmediato. En el pasado, podías
haber sido capaz de escapar de la mentira distrayéndote, pasando a otra
cosa para que no tuvieses que pensar en ello. Podías olvidarte de todo
por un momento hasta que con el tiempo volvieran sobre ti, pero si
practicas sila, las cosas parecen volver en ese mismo instante. Incluso
cuando exagero, algo en mí me dice, ‘No deberías exagerar, deberías
tener más cuidado.’ Solía tener el hábito de exagerar las cosas – es
parte de nuestra cultura; se ve perfectamente normal. Pero cuando estás
atento, el efecto de incluso la mínima mentira o cotilleo es inmediato
porque estás completamente abierto, vulnerable y sensible. Así que
tienes cuidado con lo que haces; te das cuenta de que es importante ser
responsable de lo que haces o dices.
El impulso de ayudar a
alguien es un dhamma beneficioso. Si ves a alguien caer al suelo
desmayado, un dhamma beneficioso pasa por tu mente: ‘Ayuda a esta
persona,’ y tú vas a ayudarlo a recuperarse de su desmayo. Si lo haces
con una mente vacía, no por un deseo personal de ganancia, sino solo
por compasión y porque es lo correcto – entonces es simplemente un
dhamma beneficioso. No es kamma personal; no es tuyo. Pero si lo haces
por deseo de conseguir mérito e impresionar a otra gente o porque la
persona es rica y esperas una recompensa por tu acción, entonces – a
pesar de que la acción es beneficiosa – estás creando una conexión
personal con ella, y esto refuerza el sentido del yo. Cuando hacemos
buenas obras por medio de la atención y la sabiduría en vez de hacerlas
por medio de la ignorancia, son dhammas beneficiosos sin kamma personal.
La
orden monástica fue establecida por el Buddha para que hombres y
mujeres pudiesen vivir una vida impecable completamente intachable.
Como bhikkhu, vives dentro de un sistema completo de preceptos de
entrenamiento llamado la disciplina Patimokkha. Cuando vives bajo esta
disciplina, incluso si tus acciones o habla son descuidados, por lo
menos no dejan impresiones fuertes. No puedes tener dinero así que no
te es posible el ir a ningún sitio hasta que eres invitado. Eres
célibe. Dado que vives de limosnas para comer, no estás matando ningún
animal. Incluso no arrancas flores o hojas o haces ningún tipo de
acción que pudiese perturbar el flujo natural de alguna forma; eres
completamente inofensivo. De hecho, en Tailandia tenemos que llevar
coladores de agua con nosotros para filtrar cualquier tipo de cosa
viviente como larvas de mosquito. Está totalmente prohibido matar
cualquier cosa intencionadamente.
He estado viviendo bajo esta
Regla durante veinticinco años hasta hoy así que no he hecho muchas
acciones kammicamente pesadas. Bajo esta disciplina, uno vive de forma
muy inofensiva, muy responsable. Quizás la parte más difícil sea el
habla; los hábitos al hablar son los más difíciles de romper y dejar ir
– pero también se pueden mejorar. Por medio de la reflexión y la
contemplación, uno comienza a ver lo insatisfactorio de decir tonterías
o balbucear o parlotear sin una buena razón.
Para los laicos, el
Modo de Vida Correcto es algo que se desarrolla mientras vas conociendo
tus intenciones en lo que haces. Puedes intentar evitar deliberadamente
el hacer daño a otras criaturas o ganarte la vida de forma dañina y
cruel. También puedes intentar evitar un modo de vida que cause que
otras personas se vuelvan adictas a las drogas o la bebida o que pueda
poner en peligro el equilibrio ecológico del planeta.
Así que
estas tres –Acción Correcta, Habla Correcta y Modo de Vida Correcto –
son el resultado del Entendimiento Correcto o conocimiento perfecto.
Empezamos a sentir que queremos vivir de forma que sea una bendición
para el planeta o, al menos, que no lo dañe.
El entendimiento
Correcto y la Aspiración correcta tienen una influencia definitiva en
lo que hacemos o decimos. Así que pañña, o sabiduría, lleva a sila:
Habla Correcta, Acción Correcta y Modo de Vida Correcto. Sila se
refiere a nuestro habla y nuestras acciones; con sila incluimos la
conducta sexual o el uso violento del cuerpo – no lo usamos para matar
o robar. De esta forma, pañña y sila trabajan juntas en perfecta
harmonía.
Esfuerzo Correcto, Atención Correcta, Concentración Correcta
El
Esfuerzo Correcto, la Atención Correcta y la Concentración Correcta se
refieren a tu espíritu, tu corazón. Cuando pensamos en el espíritu,
señalamos al centro de pecho, al corazón. Así que tenemos pañña (la
cabeza), sila (el cuerpo) y samadhi (el corazón). Puedes usar tu propio
cuerpo como una especie de gráfico, un símbolo del Sendero Óctuple.
Estas tres están integradas, trabajando juntas para la comprensión y
apoyándose una a otra como un trípode. Una no domina a la otra y se
aprovecha o rechaza nada.
Trabajan juntas: la sabiduría del
Correcto Entendimiento y la Intención Correcta; luego la moralidad, con
el Habla Correcta, la Acción Correcta y el Modo de Vida Correcto; y el
Esfuerzo Correcto, la Atención Correcta y la Concentración Correcta –
la mente ecuánimemente equilibrada, la serenidad emocional. La
serenidad se da donde las emociones están equilibradas, apoyándose
entre ellas. No van arriba y abajo. Hay una sensación de dicha, de
serenidad; hay una perfecta harmonía entre el intelecto, los instintos
y las emociones. Se apoyan mutuamente, ayudándose unas a otras. No hay
ya conflictos o el irnos a los extremos, y debido a eso, comenzamos a
sentir una tremenda tranquilidad en nuestras mentes. Hay una sensación
de comodidad y ausencia de temor que proviene del Sendero Óctuple – una
sensación de ecuanimidad y equilibrio emocional. Nos sentimos a gusto
en vez de esa sensación de ansiedad, esa tensión y ese conflicto
emocional. Hay claridad; hay tranquilidad, quietud, consciencia. Esta
comprensión intuitiva sobre el Sendero Óctuple debe ser desarrollada;
esto es bhavana. Usamos la palabra bhavana con el significado de
desarrollo.
Aspectos de la Meditación
Esta
reflexividad de la mente o equilibrio emocional se desarrolla como
resultado de practicar la concentración y la meditación de la atención.
Por ejemplo, puedes experimentar durante un retiro y pasar una hora
haciendo meditación samatha donde estas concentrándo tu mente solo en
un objeto, digamos la sensación de la respiración. Continúa trayéndola
a la consciencia y manteniéndola para que haya verdaderamente una
continuidad de su presencia en la mente.
De esta forma,
te estás desplazando hacia lo que está sucediendo en tu propio cuerpo
en vez de ser arrastrado por los objetos de los sentidos. Si no tienes
ningún refugio interior, entonces estás constantemente yéndote fuera,
siendo absorbido por los libros, la comida y todo tipo de
distracciones. Pero este movimiento sin fin de la mente es muy
agotador. Así que en lugar de eso, la práctica se vuelve la de observar
la respiración – que significa que tienes que retirarte o no seguir la
tendencia a buscar algo fuera de ti mismo. Tienes que traer tu atención
a la respiración de tu propio cuerpo y concentrar la mente en esa
sensación. A medida que dejas ir la forma tosca, te vuelves realmente
esa sensación, esa misma señal. Cualquier cosa en la que te centres, te
volverás eso por un periodo de tiempo. Cuando te concentras realmente,
te has vuelto ese mismo estado tranquilo. Te has vuelto tranquilo. Esto
es lo que llamamos llegar a ser. La meditación Samatha es un proceso de
llegar a ser.
Pero esa tranquilidad, si la investigas, no
es una tranquilidad satisfactoria. Hay algo que falta en ella porque
depende de una técnica, en estar apegado y aferrado, en algo que
todavía empieza y acaba. Lo que llegas a ser, solo puedes llegar a
serlo temporalmente porque llegar a ser es algo cambiante. No es un
estado permanente. Así que cualquier cosa que llegues a ser, te
‘des-llegarás de ser’. No es una realidad última. No importa cuán alto
puedas llegar en la concentración, siempre será un estado
insatisfactorio. La meditación samatha te lleva a algunas experiencias
muy intensas y radiantes en tu mente – pero todas acaban.
Entonces,
si practicas meditación vipassana durante otra hora simplemente estando
atento, dejando ir todo y aceptando la incertidumbre, el silencio y la
cesación de los estados, el resultado es que te sentirás en paz en
lugar de tranquilo. Y esa paz es una paz perfecta. Es completa. No es
la tranquilidad de samatha, la cual tiene algo de imperfecta o
insatisfactoria en ella incluso en los mejores casos. La comprensión de
la cesación, a medida que la desarrollas y la entiendes más y más, te
trae verdadera paz, no-apego, Nibbana.
Así que samatha y
vipassana son las dos divisiones en la meditación. Una es desarrollar
estados de mente concentrados en objetos refinados en los cuales tu
consciencia se vuelve refinada por esa concentración. Pero ser
terriblemente refinado, tener un gran intelecto y gusto por la más alta
belleza, hace cualquier cosa burda insoportable debido al apego a lo
que es refinado. La gente que ha dedicado su existencia al refinamiento
únicamente encuentra la vida terriblemente frustrante y
aterradora cuando no puede ya mantener esos elevados estándares.
Si
te encanta el pensamiento racional y estás apegado a ideas y
percepciones, tenderás a despreciar las emociones. Puedes notar esta
tendencia si, cuando comienzas a sentir emociones, dices, ‘voy a evitar
esto. No quiero sentir estas cosas.’ No te gusta sentir nada porque
puedes entrar en una especie de subidón desde la pureza de la
inteligencia y el placer del pensamiento racional. La mente valora
mucho el camino que es lógico y controlable, el camino que tiene
sentido. Es tan pulcra, limpia y precisa como las matemáticas – pero
las emociones están por todos lados, ¿verdad? No son precisas, no son
pulcras y pueden fácilmente descontrolarse.
Así que la
naturaleza emocional es a menudo despreciada. Nos asusta. Por ejemplo,
los hombres suelen sentirse aterrados por las emociones porque nos
crían haciéndonos creer que los hombres no lloran. Cuando éramos niños,
al menos en mi generación, nos enseñaban que los chicos no lloran así
que intentábamos estar a la altura de lo que se supone que los chicos
tienen que ser. Ellos dirían, ‘Eres un chico’, y entonces intentábamos
ser lo que nuestros padres decían que debíamos ser. Las ideas de la
sociedad afectan nuestras mentes, y debido a eso, encontramos las
emociones avergonzantes. Aquí en Inglaterra, la gente normalmente
encuentra las emociones muy embarazosas; si te emocionas un poco más de
la cuenta, asumen que debes ser Italiano o de alguna otra nacionalidad.
Si eres muy racional y lo has calculado todo, entonces no sabes
qué hacer cuando la gente se emociona. Si alguien empieza a llorar,
piensas, ‘¿Qué se supone que debo hacer?’ Quizás digas, ‘Ánimo; todo va
bien, cariño. Todo irá bien, no hay razón para llorar.’ Si estás muy
apegado a los pensamientos racionales, solo tiendes a descartarlo con
la lógica, pero las emociones no responden a la lógica. A menudo
reaccionan a la lógica, pero no responden a ella. La emoción es algo
muy sensible y trabaja en una forma que a veces no se comprende. Si
nunca hemos estudiado o intentado entender realmente lo que es sentir
la vida, y abrirnos y permitirnos realmente ser sensitivos, entonces
las cosas emocionales nos resultan muy atemorizantes y
embarazosas. No sabemos de qué van porque hemos rechazado ese lado de
nosotros mismos.
En mi trigésimo cumpleaños, me di cuenta de que
era un hombre que no estaba desarrollado emocionalmente. Fue un
cumpleaños importante para mí. Me di cuenta de que era un hombre maduro
completamente desarrollado – nunca más me consideré joven, pero
emocionalmente, creo que algunas veces era un niño de seis años.
Realmente no había desarrollado mucho ese terreno. Aún cuando podía
mantener el tipo de pose y presencia de un hombre maduro en la
sociedad, no siempre me sentía de esa manera. Todavía tenía en mi mente
sentimientos y miedos muy fuertes sin resolver. Se volvió aparente que
tenía que hacer algo al respecto, ya que el pensamiento de que podía
pasar el resto de mi vida con una edad emocional de seis años era una
perspectiva bastante triste.
Aquí es donde muchos de nosotros
en nuestra sociedad nos atascamos. Por ejemplo, la sociedad Americana
no te permite desarrollarte emocionalmente, madurar. No entiende esa
necesidad en absoluto, así que no provee ningún rito de paso para los
hombres. La sociedad no proporciona ese tipo de introducción al mundo
adulto; se espera que seas inmaduro toda tu vida. Se supone que te
comportarás como un adulto, pero no se supone que seas un adulto. Por
lo tanto, muy poca gente lo es. Las emociones no son verdaderamente
entendidas o resueltas – sus tendencias infantiles son simplemente
reprimidas en lugar de desarrolladas en la madurez.
Lo que la
meditación hace es ofrecer una oportunidad para madurar en el plano
emocional. La madurez emocional perfecta sería samma-vayama, samma-sati
y samma-samadhi. Esto es una reflexión; no encontrarás esto en ningún
libro – es para que tú lo contemples. La madurez emocional perfecta
comprende el Esfuerzo Correcto, la Atención Correcta y la Concentración
Correcta. Está presente cuando uno no está atrapado en vacilaciones y
vicisitudes, cuando uno tiene estabilidad y claridad y es capaz de ser
receptivo y sensitivo.
Con
el Esfuerzo Correcto, puede haber un tipo de aceptación calmada de una
situación en lugar del pánico que viene de pensar que depende de mí el
enderezar a todo el mundo, hacerlo todo bien y resolver los problemas
de todos. Lo hacemos lo mejor que podemos, pero también nos damos
cuenta de que no depende de nosotros el hacerlo todo y el hacerlo todo
bien.
Una vez cuando estaba en Wat Pah Pong con Ajahn Chah,
podía ver muchas cosas que iban mal en el monasterio. Así que fui a él
y le dije: ‘Ajahn Chah, estas cosas están yendo mal; tienes que hacer
algo al respecto.’ Él me miro y me dijo, ‘Oh, sufres mucho, Sumedho.
Sufres mucho. Cambiará.’ Yo pensé, ‘¡No le importa! ¡Este es el
monasterio al que ha dedicado su vida y está dejando que se eche a
perder!’ Pero tenía razón. Después de un tiempo comenzó a cambiar y,
solo siendo paciente con ello, la gente empezó a ver lo que estaba
haciendo. A veces tenemos que dejar que las cosas se echen a perder
para que la gente vea y experimente eso. Luego podemos aprender cómo no
echarlo a perder.
¿Ves lo que digo? A veces las situaciones en
nuestra vida son de esta manera. No hay nada que uno pueda hacer así
que permitimos que sean de esa forma; incluso si empeoran, les
permitimos que empeoren. Pero no es una cosa fatalista o negativa lo
que estamos haciendo; es una especie de paciencia – estar dispuesto a
soportar algo; permitiéndole cambiar de forma natural en vez de
intentar egoístamente apuntalarlo y limpiarlo todo debido a nuestra
aversión y disgusto hacia el desorden.
Luego, cuando la gente
pulsa nuestros botones, no siempre estamos ofendidos, heridos o
alterados por estas cosas que pasan, o deshechos y destrozados por las
cosas que la gente dice o hace. Una persona que conozco tiende a
exagerarlo todo. Si algo va mal hoy, ella dice, ‘¡estoy total y
absolutamente destrozada!’ – cuando todo lo que ha sucedido es que ha
ocurrido un pequeño problema. Sin embargo, su mente lo exagera hasta
tal extremo que una pequeña cosa puede destrozarla completamente para
todo el día. Cuando vemos esto, deberíamos darnos cuenta de que hay un
gran desequilibrio porque las pequeñas cosas no deberían destrozar
totalmente a nadie.
Me di cuenta de que podía ofenderme
fácilmente así que tomé el voto de no ofenderme. Había notado qué fácil
era para mí el ser ofendido por pequeñas cosas, ya fuesen intencionadas
o no intencionadas. Podemos ver qué fácil es sentirse herido,
vulnerado, ofendido, alterado o preocupado – cómo algo en nosotros está
siempre intentando ser agradable, pero se siente siempre un poco
ofendido por esto o un poco herido por aquello.
Reflexionando,
puedes ver que el mundo es así, es un sitio sensible. No siempre te va
a calmar y hacerte feliz, seguro y positivo. La vida está llena de
cosas que pueden ofender, doler, herir o destrozar. Esto es la vida. Es
de esta manera. Si alguien habla en un tono de voz enojado, lo vas a
sentir. Pero por otro lado la mente puede continuar y ser ofendida:
‘Oh, realmente duele cuando ella me dice eso; ya sabes, ese no fue un
tono de voz muy amable. Me sentí bastante herido. Nunca he hecho nada
para hacerle daño.’ La mente proliferante empieza así, ¿verdad? – ¡te
han destrozado, herido y ofendido! Pero si lo contemplas, te das cuenta
de que es solo sensibilidad.
Cuando lo contemplas de esta
manera, no es que estés intentando no sentir. Cuando alguien te habla
en un tono de voz poco amable, no es que no lo sientas en absoluto. No
estamos intentando ser insensibles. En lugar de eso, estamos intentando
no hacer una interpretación equivocada, no tomárselo en un sentido
personal. Tener las emociones equilibradas significa que la gente puede
decir cosas que son ofensivas y puedes aceptarlo. Tienes el equilibrio
y la fuerza emocional para no ser ofendido, herido o destrozado por lo
que sucede en la vida.
Si eres uno de los que siempre son
heridos o se ofenden por la vida, siempre tienes que salir corriendo y
esconderte o tienes que encontrar un grupo de aduladores serviles para
vivir con ellos, gente que dice: ‘Eres maravilloso, Ajahn Sumedho.’
‘¿Soy realmente maravilloso?’ ‘Si, lo eres.’ ‘Lo dices por decir,
¿verdad?’ ‘No, no, lo digo desde lo hondo de mi corazón.’ ‘Bien, esa
persona de allí no piensa que yo sea maravilloso.’ ‘Si, ¡es estúpida!’
‘Era lo que pensaba.’ Es como la historia de la ropa nueva del
emperador, ¿verdad? Tienes que buscar entornos especiales para que todo
sea reconocible por ti – seguro y no amenazador en ningún sentido.
Cuando
hay Esfuerzo Correcto, Atención Correcta y Concentración Correcta, uno
no tiene miedo. Hay valentía porque no hay nada de lo que tener miedo.
Uno tiene agallas para mirar a las cosas y no tomárselas en el sentido
equivocado; uno tiene la sabiduría para contemplar y reflexionar sobre
la vida; uno tiene la seguridad y la confianza de sila, la fuerza del
propio compromiso moral y la determinación de hacer el bien y evitar
hacer el mal con el cuerpo y la palabra. De esta manera, todo se
mantiene unido formando un camino para el desarrollo. Es un camino
perfecto porque todo es ayuda y soporte; el cuerpo, la naturaleza
emocional (la sensibilidad del sentimiento), y la inteligencia. Todos
están en perfecta harmonía, apoyándose mutuamente.
Sin esa
harmonía, nuestra naturaleza instintiva puede irse por todas partes. Si
no tenemos un compromiso moral, nuestros instintos pueden tomar el
control. Por ejemplo, si solamente seguimos nuestro deseo sexual sin
ninguna referencia a la moralidad, entonces quedamos atrapados en toda
clase de cosas que causan aversión hacia uno mismo. Está el adulterio,
la promiscuidad y la enfermedad, y toda la ruptura y confusión que
vienen de no controlar nuestra naturaleza instintiva por medio de las
limitaciones de la moralidad.
Podemos usar nuestra inteligencia
para engañar y mentir, ¿verdad?, pero cuando tenemos una base moral,
somos guiados por la sabiduría y el samadhi; estos llevan al equilibrio
emocional y a la fuerza emocional. Pero nosotros no usamos la sabiduría
para suprimir la sensibilidad. No dominamos nuestras emociones por el
pensamiento o suprimiendo nuestra naturaleza emocional. Esto es lo que
hemos tendido a hacer en occidente; hemos usado nuestros pensamientos
racionales e ideales para dominar y suprimir nuestras emociones, y de
este modo llegar a ser insensibles a las cosas, la vida y a nosotros
mismos.
Sin embargo, en la práctica de la atención a través de
la meditación vipassana, la mente está completamente receptiva y
abierta a fin de tener esta plenitud y una cualidad que lo abarca todo.
Y porque está abierta, la mente es también reflexiva. Cuando te
concentras en un punto, tu mente ya no es reflexiva – está absorbida
por la cualidad de ese objeto. La habilidad de reflexionar de la mente
viene por la atención, por la mentalidad abarcadora. No estás filtrando
o seleccionando. Estás tan solo percibiendo que cualquier cosas que
surge cesa. Contemplas que si estás apegado a algo que surge, ese algo
cesa. Tienes la experiencia de que aunque pueda ser atractivo mientras
está surgiendo, cambia hacia la cesación. Entonces su atractivo
disminuye y tenemos que encontrar alguna otra cosa que absorba nuestro
interés.
Lo que pasa con el ser humano es que tenemos
que poner los pies en la tierra, tenemos que aceptar las limitaciones
de esta forma humana y de esta vida planetaria. Y solo por hacer eso,
la salida del sufrimiento no se da por escapar de nuestra experiencia
humana viviendo en estados de consciencia refinados, sino por abrazar
la totalidad de los reinos humanos y de Brahma a través de la atención.
De esta forma, el Buddha señaló hacia una comprensión total en lugar de
a un escape temporal por medio del refinamiento y la belleza. Esto es
lo que el Buddha quería decir cuando estaba señalando el camino al
Nibbana.
El Sendero Óctuple como una Enseñanza para la Reflexión
En
este Camino Óctuple, los ocho elementos trabajan como ocho piernas
sujetándote. No es: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 en una escala lineal; es más
un trabajar juntos. No es que desarrolles pañña primero y luego cuando
tienes pañña, puedes desarrollar tu sila; y una vez que tu sila está
desarrollada, luego tendrás samadhi. Eso es lo que creemos, ¿verdad?:
‘Tienes que tener primero uno, luego dos y luego tres.’ Como verdadera
comprensión, desarrollar el Sendero Óctuple es una experiencia en
un instante, es todo uno. Todas las partes están trabajando como una
fuerte formación; no es un proceso lineal – podemos pensar de esa forma
debido a que solo podemos tener un pensamiento a la vez.
Todo lo
que he dicho sobre el Sendero Óctuple y las Cuatro Verdades Nobles es
solo una reflexión. Lo que es verdaderamente importante para ti es
darte cuenta de que lo que en realidad estoy haciendo es reflexionar en
vez de aferrarme a las cosas que estoy diciendo. Es un proceso de traer
el Sendero Óctuple a tu mente, usándolo como una enseñanza para la
reflexión para que puedas considerar qué significa en realidad. No
creas que la conoces porque puedes decir, ‘Samma-ditthi significa
Entendimiento Correcto. Samma-sankappa significa Pensamiento Correcto.’
Esto es comprensión intelectual. Alguien puede decir, ‘No, creo que
samma-sankappa significa…’ Y tú contestar, ‘No, en el libro dice
Pensamiento Correcto. Lo has entendido mal.’ Esto no es reflexión.
Podemos
traducir samma-sankappa como Pensamiento Correcto o Actitud o
Intención; probamos las cosas. Podemos usar estas herramientas para la
contemplación en vez de pensar que son totalmente fijas, y que tenemos
que aceptarlas al estilo ortodoxo: todo tipo de variación de la
interpretación exacta es una herejía. A veces nuestras mentes sí
piensan de esa forma rígida, pero nosotros estamos intentando
trascender esa manera de pensar desarrollando una mente que se mueve,
vigila, investiga, considera, se cuestiona y reflexiona.
Estoy
intentando animaros a cada uno de vosotros a ser lo suficientemente
valientes para considerar sabiamente el modo en que son las cosas en
lugar de tener a alguien diciéndoos si ya estáis listos o no para la
iluminación. Pero de hecho, la enseñanza buddhista es sobre estar
iluminado ahora en lugar de hacer algo para llegar a iluminarse. La
idea de que debes hacer algo para iluminarte puede solo venir del
entendimiento equivocado. Así que la iluminación es meramente otra
estado dependiente de otra cosa – así que no es realmente iluminación.
Es solo una percepción de iluminación. Sin embargo, no estoy hablando
sobre ningún tipo de percepción sino sobre estar alerta a cómo son las
cosas. El momento presente es lo que podemos realmente observar: no
podemos observar el mañana todavía, y solo podemos recordar el ayer.
Pero la práctica buddhista es muy inmediata al aquí y ahora, viendo
cómo son las cosas.
Ahora ¿Cómo hacemos eso? Bien, primero
tenemos que mirar a nuestras dudas y miedos – ya que nos apegamos tanto
a nuestros puntos de vista y opiniones que estas nos llevan a dudar de
lo que estamos haciendo. Algunos pueden desarrollar una confianza falsa
creyendo que están iluminados. Pero creyendo que estás iluminado o
creyendo que no estás iluminado son ambos engaños. A lo que estoy
apuntando es a estar iluminado más que a creer en ello. Y para esto,
necesitamos estar abiertos a cómo son las cosas.
Comenzamos
con el cómo son las cosas tal y como resultan ser justo ahora – como la
respiración es nuestros cuerpos. ¿Qué tiene esto que ver con la
Realidad, con la iluminación? ¿Observar mi respiración significa que
estoy iluminado? Pero cuanto más intentas pensar en ello e imaginarte
lo que es, más dubitativo e inseguro te sentirás. Todo lo que podemos
hacer en esta forma convencional es dejar ir el engaño. Esa es la
práctica de las Cuatro Verdades Nobles y el desarrollo del Sendero
Óctuple.