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What is Theravada Buddhism?
Libre distribución siempre que sea sin alterar el contenido, de forma gratuita y citando las fuentes. dhammammagga.org 2009 ¿Qué es el Buddhismo Theravada?por John Bullit________________________________________ Theravada, la “Doctrina de los Ancianos”, es la escuela de Buddhismo que basa su inspiración en las escrituras del Tipitaka o Canon Pali, sobre el que los académicos están en general de acuerdo en que contiene los registros supervivientes más antiguos de las enseñanzas del Buddha [1]. Por muchos siglos, Theravada ha sido la religión predominante en el Sudeste de Asia continental (Tailandia, Myanmar/Burma, Camboya, Laos) y Sri Lanka. Hoy en día los Buddhistas Theravadas ascienden a 100 millones en todo el mundo [2]. En décadas recientes Theravada ha empezado a echar raíces en Occidente.
Muchos Buddhismos, un Dhamma-VinayaEl Buddha –“el despierto”– llamó a la religión que él mismo fundó como Dhamma-Vinaya –la doctrina y disciplina. Para proveer una estructura social que apoyara la práctica del Dhamma-vinaya (abreviado como Dhamma [Sánscrito: Dharma]), y preservar éstas enseñanzas para la posteridad, el Buddha estableció la orden de Bhikkhus (monjes) y bhikkhunis (monjas) –el Sangha– que continúa hasta nuestros días para pasar sus enseñanzas a las generaciones siguientes tanto de monásticos como de laicos. A medida que el Dhamma continuaba expandiéndose a lo largo de la India después de la muerte del Buddha, surgieron diferentes interpretaciones de las enseñanzas originales, lo que dio lugar a cismas dentro del Sangha y al surgimiento de hasta 18 sectas distintas de Buddhismo [3]. Una de estas escuelas con el tiempo dio origen a un movimiento de reforma que se hizo llamar Mahayana (el “Gran Vehículo”) [4] y se refirieron a las otras escuelas despectivamente como Hinayana (el “Vehículo Menor”). Lo que llamamos hoy en día Theravada es el único superviviente de aquellas escuelas tempranas que no eran Mahayanas [5]. Para evitar el tono peyorativo implicado en los términos Hinayana y Mahayana, es común hoy en día usar un lenguaje más neutral para distinguir entre estas dos grandes ramas del Buddhismo. Dado que el Theravada históricamente dominó el sudeste de Asia, es llamado a veces Buddhismo “del Sur”, mientras que el Mahayana, que emigró al norte desde la India hasta China, Tibet, Japón y Corea, es conocido como Buddhismo “del Norte” [6]. Pali: el lenguaje del Buddhismo TheravadaEl lenguaje de los textos canónicos del Theravada (lit., “textos”), el cual está basado en un dialecto Indo-Ario Medio que se hablaba probablemente en el centro de la India en tiempos del Buddha [7]. El Venerable Ananda, el primo de Buddha y más cercano asistente personal, se comprometió a memorizar los sermones del Buddha (suttas) convirtiéndose de esta forma en un depositario viviente de estas enseñanzas [8]. Poco después de la muerte del Buddha (ca. 480 AC), quinientos de los monjes más ancianos –incluyendo Ananda– se congregaron para recitar y verificar todos los sermones que habían escuchado durante los 45 años en los que el Buddha se dedicó a la enseñanza [9]. En consecuencia muchos de estos sermones empiezan con la puntualización, “Evam me sutam” –“Así he oído.” Después de la muerte del Buddha las enseñanzas siguieron transmitiéndose de forma oral dentro de la comunidad monástica, de acuerdo con una tradición oral India que precedía en mucho al Buddha [10]. Hacia el año 250 AC el Sangha había organizado y compilado sistemáticamente estas enseñanzas en tres divisiones: el Vinaya Pitaka (la “canasta de la disciplina” –los textos concernientes a las reglas y costumbres del Sangha), el Sutta Pitaka (la “canasta de los discursos” –los sermones y declaraciones del Buddha y sus discípulos cercanos), y el Abhidhamma Pitaka (la “canasta de la doctrina especial/elevada” –una detallado análisis psico-filosófico del Dhamma). Las tres juntas son conocidas como El Tipitaka, las “Tres Canastas”. En el siglo 3 DC monjes de Sri Lanka empezaron a compilar una serie exhaustiva de comentarios al Tipitaka; estos fueron ordenados y traducidos posteriormente al Pali hacia el siglo 5. El Tipitaka, más los textos post-canónicos (comentarios, crónicas, etc.), constituyen el cuerpo completo de la literatura clásica Theravada. El Pali era originalmente una lengua hablada sin alfabeto propio. No fue hasta el año 100 AC cuando el Tipitaka se registró en escritura, por monjes de Sri Lanka, quienes escribieron el Pali fonéticamente utilizando una antigua escritura Brahmi. [11]. Desde entonces el Tipitaka ha sido transcrito a muchos alfabetos distintos (Devanagari, Tailandés, Birmano, Románico, Cirílico, por nombrar solo algunos). A pesar de que abundan las traducciones al inglés de los textos más populares del Tipitaka, muchos estudiantes del Theravada descubren que al aprender la lengua Pali –aunque sea un poco–se hace mucho más profundo su entendimiento y apreciación de las enseñanzas del Buddha. Nadie puede probar que el Tipitaka contiene las palabras que realmente pronunció el Buddha histórico. Los Buddhistas practicantes nunca han visto esto como un problema. A diferencia de las escrituras de muchas de las grandes religiones del mundo, el Tipitaka no se toma como verdad incuestionable, como una declaración inviolable de verdad divina, revelada por un profeta, para ser aceptada puramente por la fe. En lugar de eso, sus enseñanzas están para ser evaluadas de primera mano, para ser puestas en práctica en la vida de uno de tal manera que se pueda descubrir por uno mismo si conducen, de verdad, a los resultados prometidos. Es la verdad a la que apuntan las palabras del Tipitaka lo que al final importa, no las palabras por sí mismas. A pesar de que los académicos seguirán debatiendo sobre la autenticidad de los pasajes del Tipitaka en los años por venir (y por lo tanto se perderán por completo el meollo de estas enseñanzas); el Tipitaka continuará sirviendo discretamente –como lo ha hecho por siglos– como una indispensable guía para millones de seguidores en su búsqueda del despertar. ________________________________________
Un breve resumen de las enseñanzas del BuddhaLas Cuatro Nobles VerdadesPoco después de su iluminación, el Buddha pronunció su primer sermón, en el que estableció el marco en el que se basarían todas sus enseñanzas posteriores. Este marco consiste en las Cuatro Nobles Verdades, cuatro principios fundamentales de la naturaleza (Dhamma) que emergieron de la radicalmente honesta y penetrante evaluación de la condición humana realizada por el Buddha. Él enseño estas verdades no como teorías metafísicas o como principios de fe, sino como categorías en las que deberíamos enmarcar nuestra experiencia directa de forma que esta nos conduzca al Despertar. 1. Dukkha: sufrimiento, insatisfacción, descontento, estrés; 2. La causa de dukkha: la causa de esta insatisfacción es el anhelo (tanha) por la sensualidad, por los estados de llegar a ser, y los estados de no llegar a ser; 3. El cese de dukkha: el abandono de ese anhelo; 4. El sendero de práctica que conduce al cese de dukkha, denominado El Noble Sendero Óctuple de correcta visión, correcto entendimiento, correcto lenguaje, correcta acción, correcta forma de vida, correcto esfuerzo, correcta atención y correcta concentración. Debido a nuestra ignorancia (avijja) sobre estas Nobles Verdades, debido a nuestra inexperiencia en enmarcar el mundo en estos términos, seguimos atados al samsara, el fatigoso ciclo de nacimiento, envejecimiento, enfermedad, muerte y renacimiento. El anhelo impulsa este proceso hacia adelante, de un momento a otro y sobre el curso de incontables vidas, de acuerdo al kamma (Sánscrito: karma), la ley universal de causa y efecto. De acuerdo a esta ley inmutable, cada acción que uno realiza en el momento presente –ya sea corporal, hablada o mental– con el tiempo da fruto de acuerdo a su habilidad: actúa de forma torpe y dañina y seguro que el descontento le sigue, actúa hábilmente y la felicidad al final se presentará [12]. Mientras uno continúe ignorando este principio, está condenado a una existencia sin objetivo: contento en un determinado momento, descontento en el siguiente, disfrutando una vida en el cielo, la siguiente en el infierno. El Buddha descubrió que para liberarse del samsara se requiere asignar una tarea específica a cada Noble Verdad: la primer Noble Verdad está para ser comprendida; la segunda, abandonada; la tercera, realizada; y la cuarta, desarrollada. La completa realización de la tercera Noble Verdad prepara el terreno para el Despertar: el final de la ignorancia, del anhelo, del sufrimiento, y del kamma mismo; la penetración directa a la liberación trascendente y felicidad suprema que se establece como meta final de todas las enseñanzas del Buddha; lo Incondicionado, lo imperecedero, la liberación – Nibbana (Sánscrito: Nirvana).
El Óctuple Noble Sendero y la práctica del DhammaDado que las raíces de la ignorancia están íntimamente entrelazadas la fábrica de la psique, la mente dormida es capaz de engañarse a sí misma con una ingenuidad sobrecogedora. La solución, por consiguiente, requiere más que ser simplemente bueno, amoroso, y atento en el momento presente. El o la practicante debe equiparse con la habilidad para usar un amplio rango de herramientas para aventajar, superar y eventualmente desenraizar las tendencias inhábiles de la mente. Por ejemplo, la práctica de la generosidad (dana) erradica la tendencia habitual del corazón hacia el anhelo y enseña valiosas lecciones de las motivaciones que le anteceden y de los resultados de la acción apropiada. La práctica de la virtud (sila) lo protege a uno contra el desvío desatinado del camino correcto hacia otro perjudicial. El cultivo del amor benevolente (metta) ayuda a combatir el incitante aferramiento al enojo. Las diez reflexiones (recuerdos) ofrecen maneras de erradicar la duda, soportar el dolor físico con compostura, mantener un sano sentido de auto-respeto, sobreponerse a la pereza y complacencia, y refrenarse uno mismo de la lujuria desenfrenada. Y hay muchas más aptitudes que aprender. Las buenas cualidades que emergen y maduran de estas prácticas no solo suavizan el camino hacia el Nibbana; con el tiempo tienen el efecto de transformar al practicante en un miembro de la sociedad más generoso, afectuoso, compasivo, pacífico y de mente clara. La sincera búsqueda del individuo por el Despertar es –entonces– un regalo sin precio y oportuno para un mundo con una desesperada necesidad de ayuda. Discernimiento (pañña)El Noble Sendero Óctuple se entiende mejor como una colección de cualidades personales a desarrollar, más que como una secuencia de pasos a lo largo de un sendero lineal. El desarrollo de recta visión y recto entendimiento (los factores clásicamente identificados con sabiduría y discernimiento) facilita el desarrollo de recto lenguaje, recta acción, y recta forma de vida (los factores identificados con la virtud). Conforme la virtud se desarrolla, así también los factores identificados con la concentración (recto esfuerzo, recta atención y recta concentración). De igual manera, conforme la concentración madura, el discernimiento evoluciona hacia niveles más profundos. Y así se desenvuelve el proceso: el desarrollo de un factor promueve el desarrollo del siguiente, elevando al practicante en un espiral ascendente de madurez espiritual que eventualmente culmina en el Despertar. El largo viaje hacia el Despertar comienza en serio con los primeros indicios provisionales de recta visión –el discernimiento por el cual uno reconoce la validez de las cuatro Nobles Verdades y el principio del kamma. Uno comienza viendo que el bienestar de uno no está predeterminado por el destino, ni tampoco por el capricho de un ser divino o por azar. La responsabilidad de la felicidad de uno descansa estrictamente en los hombros de cada uno. Viendo esto, los objetivos espirituales de uno se tornan claros: renunciar a las tendencias inhábiles habituales de la mente a favor de las hábiles. A medida que esta resolución crece y se fortalece, también crece el deseo sincero de vivir una vida moralmente correcta, escogiendo las acciones de uno con cuidado. En este punto muchos seguidores hacen el compromiso interior de llevar las enseñanzas del Buddha al corazón, de convertirse en “buddhistas” a través del acto de tomar refugio en la Triple Gema: el Buddha (tanto el Buddha histórico como el potencial innato de uno para el Despertar), el Dhamma (tanto las enseñanzas del Buddha como la verdad última a la que apuntan), y el Sangha (tanto el inquebrantable linaje monástico que ha preservado las enseñanzas desde tiempos del Buddha como todos aquellos que han alcanzado cuando menos un cierto grado de Despertar). Con los pies plantados en tierra firme, y con la ayuda de un admirable amigo o maestro (kalyanamitta) para indicarnos el camino, uno está ahora bien equipado para avanzar en el Sendero, siguiendo los pasos dejados por el Buddha mismo. Virtud (sila)La recta visión y el recto entendimiento continúan madurando a través del desarrollo de los factores asociados con sila o virtud, es decir, recto lenguaje, recta acción, y recta forma de vida. Éstos están condensados de forma muy práctica en los Cinco Preceptos, los códigos básicos de conducta ética a la cual cada practicante buddhista se subscribe: abstenerse de matar, robar, conducta sexual ilícita, mentir, y usar intoxicantes. Incluso el complejo código de 227 reglas de los monjes y 311 de las monjas tienen en su centro estos cinco preceptos fundamentales. Concentración (samadhi)Habiendo ganado un punto de apoyo en la purificación de la conducta externa a través de la práctica de sila, el fundamento esencial ha sido establecido para así profundizar en el más sutil y transformador aspecto del sendero: la meditación y el desarrollo de samadhi, o concentración. Esto está expresado en detalle en sus tres factores del sendero: recto esfuerzo, por el cual uno aprende como favorecer cualidades hábiles de la mente sobre las inhábiles; recta atención, por la cual uno aprende a mantener la atención continuamente en la experiencia del momento presente; y recta concentración, por la cual uno aprende a involucrar la mente tan profundamente y sin vacilar en su objeto de meditación que entra en jhana, una serie progresiva de estados mentales profundos y tranquilidad física. La recta atención y la recta concentración se desarrollan paralelamente a través de satipatthana (“marcos de referencia” o “fundamentos de la atención”), una aproximación sistemática a la práctica de la meditación que abarca un amplio rango de habilidades y técnicas. De estas prácticas, la atención al cuerpo (especialmente la atención a la respiración) es particularmente efectiva pues balancea las cualidades gemelas de tranquilidad (samatha) y del conocimiento intuitivo (vipassana) o visión-clara. Mediante la práctica persistente, el meditador se vuelve más experto en combinar los poderes de samatha-vipassana para llevarlos hacia una exploración de la naturaleza fundamental de la mente y el cuerpo [13]. A medida que el meditador perfecciona su habilidad para enmarcar su experiencia inmediata en términos de impermanencia (anicca), insatisfacción (dukkha), y no-yo (anatta), incluso las manifestaciones más sutiles de estas tres características de la experiencia son consideradas bajo un enfoque exquisitamente agudo. Al mismo tiempo, el origen de dukkha –el anhelo– es expuesto implacablemente a la luz de la atención. Eventualmente el anhelo se abandona, el complejo proceso kármico que desemboca en dukkha es desenredado, el Óctuple Noble Sendero alcanza su clímax, y el meditador gana su primer inequívoco vistazo a lo Incondicionado –Nibbana.
El DespertarEsta primera experiencia de iluminación, conocida como entrada en la corriente (sotapatti), es la primera de cuatro etapas progresivas del Despertar, cada una conlleva el irreversible despojo o debilitamiento de varios encadenamientos (samyojana), las manifestaciones de la ignorancia que atan a la persona al ciclo de nacimiento y muerte. La entrada en la corriente marca un momento decisivo, radical y sin precedentes tanto en la actual vida del practicante como en la totalidad de su largo viaje en el samsara. En este punto cualquier duda persistente acerca de las enseñanzas de Buddha desaparece; es en este momento que cualquier creencia en la eficacia de la purificación por medio de ritos y rituales se evapora; y es en este punto que la noción de un yo personal por tanto tiempo apreciada se desvanece. El que ha entrado en la corriente se dice que tiene asegurados no más de siete renacimientos (todos ellos favorables) antes de obtener finalmente el Despertar completo. Pero el Despertar completo está todavía muy lejos. Conforme el practicante continúa con diligencia renovada, él o ella pasa por dos acontecimientos significativos más: el de un solo retorno (sakadagami), el cual se acompaña por el debilitamiento de los encadenamientos del deseo sensual y el enojo, y el de no retorno (anagami), en el cual estos dos encadenamientos se desenraizan completamente. La etapa final del despertar –Arahatta– ocurre cuando incluso los más sutiles niveles de anhelo y arrogancia se extinguen irrevocablemente. En este punto el practicante –ahora un Arahant– llega al punto final de las enseñanzas de Buddha. Con la ignorancia, el sufrimiento, el estrés, y el renacimiento habiendo llegado a su fin, el Arahant puede al fin pronunciar su victoria proclamada por primera vez por el Buddha en su iluminación: “El nacimiento se ha terminado, la vida santa completada, ¡la tarea hecha! No hay nada más que hacer por el bien de este mundo.” (MN 36) El Arahant vive el resto de su vida disfrutando internamente la felicidad del Nibbana, seguro al fin de que no habrá ningún renacimiento futuro. Cuando el largo rastro del arahant de eones de karma pasado finalmente se desarrolla hasta el final, el Arahant muere y entra en el Parinibbana – la liberación total. Aunque el lenguaje falla completamente en describir este extraordinario evento, el Buddha gustaba de explicarlo como lo que pasa cuando un fuego quema todo su combustible. ________________________________________
“La búsqueda seria de la felicidad”El Buddhismo es a veces criticado ingenuamente como una religión y filosofía “negativa” o “pesimista”. Ciertamente en la vida no es todo miseria y decepción: ya que ésta ofrece muchos tipos de felicidad y alegría sublime. ¿Por qué entonces esta triste obsesión buddhista con la insatisfacción y el sufrimiento? El Buddha basó sus enseñanzas en una franca evaluación de nuestra difícil situación como seres humanos: hay insatisfacción y sufrimiento en el mundo. Nadie puede argumentar en contra de este hecho. Dukkha se oculta detrás incluso de las formas más elevadas de placer y alegría mundanas, ya que tarde o temprano con la seguridad con la que la noche sigue al día, esa felicidad llegará a su fin. Si las enseñanzas del Buddha se quedaran solo ahí, sería pues justo mirarlas como pesimistas y la vida como algo sin esperanza. Pero, como un doctor que prescribe un remedio para la cura de una enfermedad, el Buddha ofrece ambos, una esperanza (la tercera Noble Verdad) y una cura (la cuarta Noble Verdad). Por tanto las enseñanzas del Buddha dan lugar a un optimismo y una alegría incomparables. Las enseñanzas ofrecen como recompensa el más noble y verdadero tipo de felicidad, y dan profundo valor y significado a la que de otra forma sería una sombría existencia. Un maestro moderno lo resumió bien diciendo: “El Buddhismo es la búsqueda seria de la felicidad”. ________________________________________
Theravada viene a OccidenteHasta la última parte del siglo 19, las enseñanzas del Theravada eran poco conocidas fuera del sudeste de Asia, donde habían florecido por dos milenios y medio. En el siglo pasado, sin embargo, Occidente empezó a interesarse por el legado espiritual único del Theravada en sus enseñanzas del Despertar. En décadas recientes este interés ha crecido, con el Sangha monástico de varias escuelas dentro del Theravada estableciendo docenas de monasterios a lo largo de Europa y Norte América. Un número creciente de centros de meditación de laicos, fundados y operados independientemente del Sangha monástico, hacen un gran esfuerzo para satisfacer las demandas de hombres y mujeres laicos – buddhistas y otros– buscando aprender aspectos específicos de las enseñanzas del Buddha. La entrada del siglo 21 presenta tanto oportunidades como riesgos para el Theravada en Occidente. ¿Serán pacientemente estudiadas y puestas en práctica las enseñanzas del Buddha, y se les permitirá establecer fuertes raíces en suelo Occidental, para el beneficio de muchas generaciones por venir? ¿Llevará el clima de apertura popular actual en Occidente y el intercambio entre tradiciones espirituales a una forma de práctica buddhista nueva y fuerte única a nuestra era moderna? ¿O simplemente conducirá a la confusión y disolución de estas prácticas inestimables? Éstas son preguntas abiertas; el tiempo dirá. Enseñanzas espirituales de todo tipo inundan los medios y los mercados hoy en día. Muchas de las actuales enseñanzas espirituales toman prestado del Buddha abundantemente, aún cuando raramente sitúan las palabras del Buddha en su contexto verdadero. Buscadores honestos están por tanto frente a una tarea desagradable de buscar a través de enseñanzas fragmentadas de dudosa precisión. ¿Cómo hacer que todo esto tenga sentido? Afortunadamente el Buddha nos dejo algunas pautas simples para ayudarnos a navegar en esta corriente desconcertante. Dondequiera que encuentres que estás cuestionando la autenticidad de una enseñanza particular, sigue bien el consejo de Buddha a su madrastra: [Las enseñanzas que promueven] las cualidades de las que puedes saber, “estas cualidades conducen a la pasión, no a la ecuanimidad; a estar encadenado, no a estar libre; a acumular, no al desprendimiento; al exaltación propia, no a la modestia; al descontento, no al contentamiento, a las complicaciones, no al retiro; a la pereza, no a la persistencia; a estar agobiado, no estar aliviado”: Entonces puedes definitivamente sostener que, “Esto no es el Dhamma, este no es el Vinaya, éstas no son las instrucciones del maestro”. [Y las enseñanzas que promueven] las cualidades de las que puedes saber, “estas cualidades conducen a la ecuanimidad, no a la pasión; a estar libre, no a estar encadenado; al desprendimiento, no a acumular; a la modestia, no a la exaltación propia; al contentamiento, no al descontento, al retiro, no a las complicaciones; a la persistencia, no a la pereza; a estar aliviado, no agobiado”. Entonces puedes definitivamente sostener que, “Esto es el Dhamma, esto es el Vinaya, éstas son las instrucciones del maestro”. [AN VIII. 53] La verdadera prueba de estas enseñanzas, desde luego, es si los resultados prometidos benefician tu propio corazón. El Buddha presenta el reto, el resto depende de ti. Notas [1] Buddhist Religions: A Historical
Introduction (fifth edition) by R.H. Robinson, W.L. Jonson, and Thanissaro
Bhikkhu (Belmont, California: Wadsworth, 2005), p.46. [2] Esta estimación está basada en datos que aparecen en CIA World Factbook 2004. Las poblaciones Theravada del sudeste de Asia se encuentran en Tailandia (61 millones de Theravadas), Myanmar (38 millones), Sri Lanka (13 millones, y Camboya (12 millones). [3] Buddhist Religions, p.46. [4] Mahayana incluye hoy en día al Zen, Ch’an, Nichiren, Tendai, y Buddhismo de la Tierra Pura. [5] Guía a través del Abhidhamma Pitaka por Nyanatiloka Mahathera (Kandy: Buddhist Publication Society, 1971), pp. 60ff. [6] Una tercera ramificación del Buddhismo surgió mucho después (siglo ocho de nuestra era) en India: Vajrayana, el “Vehículo del Diamante”. El Vajrayana elaboró un sistema de iniciaciones esotéricas, rituales tántricos, y recitaciones de mantras que eventualmente se propagaron al norte en Asia Central y Oriental, dejando un particular impresión en el Buddhismo tibetano. Ver Buddhist Religions, pp 124 ff y capítulo 11. [7] Los modernos académicos sugieren que el Pali probablemente nunca fue hablado por el Buddha. En los siglos posteriores después de la muerte del Buddha, y conforme el Buddhismo se expandía a lo largo de India dentro de regiones con diferentes dialectos, los monjes buddhistas dependían cada vez más en una lengua común para sus discusiones acerca del Dhamma y recitaciones de textos memorizados. Fue por esta necesidad que el idioma que hoy conocemos como Pali surgió. Ver la Introducción en Numerical Discourses of the Buddha (Walnut Creek, CA: Altamira Press, 1999), pp. 1ff. Y no.1 (p 275) de Bhikkhu Bodhi y “The Pali Language and Literatura” por la Pali Text Society (http://www.palitext.com/subpages/lan_lite.htm; 15 de Abril del 2002). [8] Great Disciples of the Buddha by
Nyanaponika Thera and Hellmuth Hecker (Somerville: Wisdom Publications, 1997),
pp. 140, 150 [9] Buddhist Religions, p.48 [10] The Hindu Vedas, por ejemplo, preceden al Buddha por lo menos en un milenio (Buddhist Religions, p.2). [11] Buddhist Religions, p.77. [12] Ver Dhp 1-2. [13] Esta descripción del rol de samatha y vipassana unificado está basado sobre las enseñanzas de meditación del Buddha presentados en los suttas (ver “One Tool Among Many” por Thanissaro Bhikkhu). El Abhidhamma y los comentarios por el contrario, establecen que samatha y vipassana son dos distintos senderos de meditación (ver, por ejemplo, “The Jhanas in Theravada Buddhist Meditation” por H.Gunaratana, ch.5). Es difícil reconciliar estas dos visiones sólo estudiando los textos; cualquier duda y cuestiones acerca de los roles de samatha y vipassana son mejor resueltos a través de la práctica meditativa. ________________________________________ Se ha usado como fuente, además del
original, la traducción al español para Publicaciones Fondo Dhamma Dana © 2005
Juan Sebastian Oliver.
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